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Liliana Carrillo González

Liliana Carrillo, mujer indígena wixárika de 20 años originaria de la comunidad de Pueblo Nuevo en el municipio de Mezquitic, Jalisco, fue víctima de feminicidio por su pareja el 3 de marzo de 2020

El día 22 de junio se obtuvo sentencia condenatoria de 70 años de prisión por el delito de feminicidio en contra de Gelacio, así como la obligación del pago de reparación integral del daño.

Historia de Liliana

Liliana era una mujer wixárika de 20 años, madre de una niña de 3 años que buscaba ser maestra y tener una carrera profesional como educadora. Viendo este entusiasmo por su futuro, sus hermanos comenzaron a apoyarla económica y emocionalmente para que pudiera alcanzar su sueño.

Liliana era una persona muy determinada, con metas claras a corto, mediano y largo plazo que tenían que ver con salir adelante y superarse para poder apoyar a su hija y a su madre.

La familia de Liliana la describe como alguien sonriente, platicadora, sociable, tranquila, trabajadora, empática  y muy amable.

En 2019, Liliana entró al programa de Líderes para la Educación Comunitaria (LEC), perteneciente al Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), que tiene entre sus funciones prestar servicio educativo a niños y niñas de las comunidades Wixárika cercanas a su localidad. Cuando ingresó a dicho programa, al poco tiempo Liliana comenzó a buscar una beca para poder continuar estudiando en Eztipac, en el municipio de Villa Corona, Jalisco.

Liliana y Gelacio empezaron una relación aproximadamente en 2016 cuando ambos cursaban la secundaria, ella tenía 14 y el 20 años. Durante toda la relación, la familia de Liliana fue testigo de la violencia que ejercía Gelacio en contra de ella. Primero comenzaron los gritos, después las amenazas, las groserías y los comentarios humillantes. Conforme fue pasando el tiempo, las agresiones fueron en aumento, tanto en frecuencia como en intensidad; y pronto esos gritos se convirtieron en golpes, patadas, jaloneos y empujones.

La madrugada del 3 de marzo de 2020, Gelacio atacó a Liliana por la espalda, colocándole una bufanda alrededor del cuello y jalando con fuerza hasta dejarla inconsciente. La arrastró hacia los límites del terreno y, con esa misma bufanda, colgó a Liliana del cuello desde la rama de un árbol de durazno. Su hija de 3 años fue testigo del feminicidio de su madre.

Gelacio le dijo a  la familia de Liliana que ella se había suicidado. 

Tras la muerte de Liliana, la dinámicas familiares y comunitarias han cambiado radicalmente. En el aspecto comunitario, la familia se siente desplazada y rechazada, pues el resto de los miembros de la comunidad no ven con buenos ojos que se haya denunciado e investigado la muerte de una mujer. Ante el estigma y las constantes prácticas discriminatorias de la justicia local indígena, la familia decidió acudir ante las instancias estatales. Esto ha generado que la familia de Liliana se sienta alienada y juzgada por su comunidad por acudir a la justicia ordinaria, y no someterse a la jurisdicción indígena.

“Aunque el esté en la cárcel, o que nos den la reparación del daño, yo se que no nos va a devolver a nuestra hermana”

Marcela Carrillo, hermana de Liliana

En el aspecto familiar, Liliana era una de los principales soportes de su mamá. Actualmente Luisa madre de Liliana,  es quien se encuentra a cargo de la manutención de la hija de Liliana, no obstante, no cuenta con la solvencia económica para sus cuidados-

La muerte de Liliana, y el consecuente desconsuelo y tristeza, fragmento a los miembros de su familia. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, la búsqueda por el acceso a la justicia les ha vuelto a unir. Tras haber roto el silencio y habiendo sido desplazados de su comunidad, los familiares de Liliana ahora buscan hacer efectiva la reparación integral del daño que les corresponde, considerando las violaciones a derechos humanos que se perpetraron en su perjuicio, no solamente por la muerte de Liliana, sino también por los múltiples obstáculos que han tenido que enfrentar en su derecho a la verdad y la justicia.

Lucha por la justicia de la familia Carrillo González 

Seguimiento del caso a partir de la intervención del IMDHD y el Observatorio Zacatecano de violencias contra las mujeres

31 de marzo de 2020

Gracias a la intervención de las organizaciones acompañantes, se logró una primera reunión con el Fiscal del Estado. Marcela, hermana de Liliana, pudo tener acceso por primera vez a la carpeta de investigación.

Se solicitaron a la Fiscalía, diversos actos de investigación, como la realización de dictámenes psicológicos, antropológicos, criminalísticos y exhumación del cuerpo de Liliana para generar una ampliación del dictamen de necropsia.

1 de abril de 2020

La familia de Liliana, en conjunto con el IMDHD, presentaron una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ).

16 de abril de 2020

Se realizó la exhumación en donde el  nuevo dictamen de necropsia excluye el suicidio y determina muerte en su modalidad de asfixia por estrangulamiento.

30 de abril de 2020

Se llevó a cabo la Audiencia Inicial en la que Gelacio quedó vinculado a proceso por el delito de feminicidio.

El IMDHD amplió el escrito de queja ante la CEDH de Jalisco, solicitando la continuación de las investigaciones por omisiones y negligencia de diversos servidores públicos que participaron de manera inicial en la investigación, entre ellos el médico forense y el perito en criminalística.

Mayo de 2020

Se presentaron comunicaciones a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a los Comités de Personas Indígenas y Mujeres de la ONU y de la CIDH.

4 de agosto de 2020

La CEDHJ emitió la recomendación 25/2020.

Se realizaron diversas reuniones con la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Hombres y Mujeres y la Fiscalía del Estado, con acompañamiento de la OACNUDH, a efecto de acordar la solicitud de nulidad del procedimiento, en virtud de que no se encontraban reconocidas el total de víctimas indirectas en el proceso.

18 de enero de 2021

Se celebró la audiencia intermedia, en donde la Asesoría Jurídica del IMDHD solicitó la nulidad para efecto del reconocimiento de víctimas indirectas y dictamen de antropología social. El Juez la otorgó.

Diciembre de 2022

Se realizan diversas reuniones con la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Hombres y Mujeres, la Comisión Estatal de Víctimas, la Fiscalía Estatal y la Comisión de Derechos Humanos, para acordar las medidas de reparación integral, ya que existía la posibilidad de un procedimiento abreviado. Dentro de esas medidas se incluyó: Que el Centro de Justicia para las Mujeres de Colotlán lleve el nombre de Liliana Carrillo González; una indemnización; generar mesas de trabajo para la implementación de fiscalías especializadas en materia de violencia de género con enfoque intercultural que fueran cercanas a las comunidades indígenas de Jalisco; y el otorgamiento de una beca para estudios a favor de la hija de Liliana.

18 de abril de 2022

Se propuso la celebración de un procedimiento abreviado a fin de disminuir la pena de prisión en contra del acusado a 35 años y se pague la reparación del daño a la familia de Liliana incluyendo indemnización por daño material e inmaterial, así como medidas de satisfacción y garantías de no repetición. No obstante, en esa misma fecha Gelacio señaló su voluntad de ir a juicio oral.

8 al 17 de junio de 2022

Se celebró la audiencia de juicio oral. En donde se desahogaron 19 medios de prueba.

22 de junio de 2022

Se obtuvo sentencia condenatoria de 70 años de prisión por el delito de feminicidio en contra de Gelacio, así como la obligación del pago de reparación integral del daño.

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