Marco Julio Gómez Mora
El 14 de octubre del 2012 él sale de casa a divertirse, a un antro, no sé. El no me dijo a donde iba, solo me dijo “ahorita regreso”. Sale con unos amigos, regresa como a las 11 de la noche y le hablan por teléfono, a un teléfono que no era de él. Contesta y de lo que nos enteramos nosotros después es que ese teléfono era de un amigo y ese amigo era el que le estaba llamando. Sale el de casa y ya no regresó, al otro día lo empezamos a buscar con sus amigos; fuimos a la cárcel a los hospitales, a los amigos preguntando y pues no. Nadie sabía nada de él. fuimos a poner la denuncia, nos dijeron que teníamos que esperar 72 horas y no nos dieron la denuncia hasta que regresamos, recuerdo que fue un martes o miércoles, y fuimos a pedir la denuncia. Pero mientras, mi hijo el mayor, ya se había metido a las redes de él y ahí investigó que el amigo que le había llamado era el dueño del teléfono y ese amigo le contó que si, que efectivamente él le había hablado pidiéndole su teléfono. Mi hijo llegó, se lo entregó, quedaron de verse en un bar que se llama “Cuarta Dimensión” que estaba a lado de Obrera, porque ya no está ese lugar. Ese amigo le comenta a mi hijo el mayor que mi hijo llegó, le entregó el teléfono y pues que el se dio la vuelta y que cuando volteó, mi hijo ya no estaba.
