Pedro Iván Ramos Molina
Tenía la edad de 25 años, él desapareció el 3 de septiembre del 2012. Él salió a trabajar y nunca regresó.
Empecé mi peregrinar con la búsqueda pero nadie me supo dar razón, pregunté en su trabajo y el comandante que me atendió lo único que me dijo es que no sabía que había pasado, que un día apareció nada más la patrulla y que él no estaba, era ya mi responsabilidad buscarlo. Yo le comenté que ellos como instancia, ellos tenían que darme información, preguntar no sé por su elemento. Con la marina, con soldados, pero no, simplemente se limitó a decirme que eso ya era mi responsabilidad, que él lo único que hacía era informarme que mi hijo había desaparecido y de lo demás yo me tenía que encargar.
